Museo Mazzoni: cómo hacer que la historia sobreviva
Si tengo que elegir uno de los proyectos que me define, este es uno de ellos. Hace tres años que formo parte de la Comisión de Apoyo del Museo Mazzoni, una comisión que se dedica a preservar el patrimonio: el espacio físico, la historia, la cultura y el recuerdo de Francisco Mazzoni como persona y por su impacto social, además del museo y de todos los objetos que nos dejó.
Con el Museo Mazzoni no tuve un desafío, tuve muchos. Y de todos ellos nació un modelo de trabajo del que estoy profundamente orgulloso. Te cuento qué hicimos y por qué creo que esto puede cambiar la forma en que los museos se relacionan con la gente.



El primer museo en recrear a su personaje histórico
Este es un logro del que el museo puede sentirse muy orgulloso: fuimos el primer museo en recrear a su personaje histórico, el propio Francisco Mazzoni.
Desde 2024 hasta hoy pasamos por tres versiones distintas de Mazzoni, perfeccionando la imagen con el correr del tiempo. La decisión creativa fue clara: mostrar a un Mazzoni joven, lleno de sueños, llegando a Maldonado en 1917. Esa fue la imagen que quisimos retratar, y con la que después pude generar contenido para redes donde él mismo habla, explica y cuenta su historia. Ya no fue solo recrear su rostro: también hice recreaciones con inteligencia artificial de videos de Mazzoni, viéndolo realizar acciones, moverse, existir. Es difícil describir lo que se siente ver a un personaje histórico volver a estar presente.


Una web que el museo no tenía, con una biblioteca para todos
El Museo Mazzoni no tenía sitio web, así que le diseñamos uno: museomazzoni.uy. Un espacio propio, a la altura de su historia.
Y tiene algo que destaco por sobre todo lo demás: una biblioteca digital completamente gratuita. Cualquier persona puede descargar los textos y libros de Mazzoni, y también los artículos que él mismo escribió en la época en que vivía en Maldonado. Para mí, poner ese acervo al alcance de todos, sin costo, es una forma concreta de que su legado siga vivo y circulando.
Llevar el museo a donde está la gente
Actualicé toda la presencia del museo en redes. Ya existía Facebook, así que abrí cuentas de Instagram y TikTok, apuntando a la gente más joven y a los espacios donde hoy realmente está la atención.
En TikTok hicimos varios videos donde integrantes de la comisión, vecinos y personas allegadas al museo y a la historia de Maldonado cuentan historias sobre los objetos que hay en el museo. También comparto cosas curiosas sobre Francisco Mazzoni y sus pensamientos, para que la gente lo conozca de verdad, no como un nombre en una placa.
A todo eso se suma otro servicio que brindo: la fotografía y la filmación de los eventos que se realizan en la Sala Joaquín de Viana, una sala hermosa del museo donde se hacen exposiciones de artistas, conferencias y charlas. Cubro esos eventos, entrevisto a los artistas y llevo ese registro a las redes, para que lo que pasa dentro del museo también viva afuera.
Por qué esto se puede replicar en cualquier museo del mundo
Creo, con total convicción, que este paquete de trabajo se puede amplificar a cualquier museo de nuestro país y del mundo. Porque en el fondo se trata de una sola cosa: hacer que la historia sobreviva.
Y digo esto porque hay algo que me tiene siempre pensando. Temo que las instituciones culturales, tal como las conocemos, puedan desaparecer. En varias charlas y conferencias que di, les pregunté a los jóvenes cuándo fue la última vez que visitaron un museo, y no me supieron responder. Ahí me doy cuenta de que algo está pasando: los chicos no están yendo al museo.
Entonces la conclusión, para mí, es simple: si los chicos no van al museo, hay que hacer que el museo vaya a los chicos, que el museo vaya a la gente. Y eso se logra con contenido que conecte, con contenido original. Ese contenido genera interés, y ese interés termina llevando a las personas a visitar el museo físicamente cuando pueden.
Por eso estoy convencido de que el tipo de contenido tiene que cambiar en todo lo que tenga que ver con cultura, historia y museos. Es fundamental que los museos inviertan en esta forma de comunicación para ampliar su alcance. De lo contrario, pasa lo que vemos tantas veces: a las charlas van siempre las mismas personas y el público no se renueva.
Renovar ese público es, para mí, uno de los objetivos más importantes que podemos tener. Es la manera de que la historia se mantenga y de que los centros culturales no desaparezcan. Y es, exactamente, el trabajo al que quiero dedicar mi oficio.